Tip6
Tip6
Tip6

Fiesta, alegría… y riesgos.

Ya empezaron los convivios, los intercambios de regalos, las despedidas de año, recepciones empresariales y un largo etcétera de celebraciones propias de la época.

Generalmente, este tipo de reunión social, empresarial o fraternal tiene presente el alcohol. En diferentes presentaciones, variedades y gradaciones, resulta ser un facilitador para formar un ambiente gregario, sin embargo, también puede ser un elemento tendiente a incrementar las posibilidades de riesgo.

Cualquier persona con mínimo sentido común e inteligencia general sabe y entiende que la más pequeña de las dosis de alcohol en la sangre tiene un efecto, aunque sea marginal, pero tiene efecto.

En las fiestas empresariales, esta época es propicia para ver el comportamiento más desinhibido y auténtico de los compañeros, quienes con unos tragos se quitan el uniforme del trabajo, sacan su verdadero carácter y muestran sus más profundas actitudes.  Es decir, desnuda la actitud de las personas.

Decir “con un trago manejo mejor” es un oxímoron, es decir, un contrasentido. Además, será digna muestra de la limitada capacidad de análisis y conocimiento de quien al dice.

Además de quitar los filtros sociales de adecuado comportamiento, los tragos pueden causar una visita al hospital, a la cárcel o a la morgue.

Sin embargo, eso no debe ser causa u obstáculo si se planifica sencillamente la participación en la fiesta.  Primero, tener claramente establecido cómo se llegará y se regresará de la reunión, de una forma segura.  En estos tiempos, NO HAY EXCUSA PARA MANEJAR CON TRAGOS. Con tanto Uber, taxis rotativos, taxis estacionados, una extensa red de buses, así como servicios de auxilio a quien se sienta sin capacidad adecuada de manejar, es casi imposible no encontrar la forma segura de regresar a casa.

Es así que, cuando manejemos nuestra Suzuki, tengamos en mente si ese día especial del convivio, probablemente sea mejor dejarla en casa, o estacionada en el trabajo. Y conducirse en otro medio.

Desde luego, evitemos que un amigo maneje un vehículo cuando ya está tomado.  Y cuando la necedad alcohólica es incontenible, NO acompañarlo. Al final de cuentas, si uno está consciente del riesgo, la seguridad y bienestar propios son prioridad.

Otras Noticias
30Dic 19

Los días pasan

La alegría de las fiestas de fin de año es esperada durante muchos meses. Llega y, muchas veces, pensamos que…

Leer nota