LIMPIANDO LAS LUCES

La luz delantera, la posterior y las de pide-vías son equipo diseñado, construido e instalado de acuerdo a normas de seguridad a nivel mundial, cuidando la aerodinámica de la moto, así como el confort auditivo del motorista.

Esas partes están expuestas al choque de pequeñas partículas suspendidas en el aire, al sol, al agua, insectos y a las fuerzas del mismo viento.  Por eso deben ser cuidadas con un sencillo mantenimiento.

Antes de iniciar su limpieza se debe revisar si no hay alguna conexión expuesta o algún alambre cuya cinta de aislar se haya desprendido. Si se moja algún componente eléctrico se puede inducir a un corto circuito, dañando el sistema eléctrico de la moto.

Cuando vemos que cables, bombillos y conexiones están debidamente aisladas, podemos lavar de la siguiente forma:

  • Mojar todo el cuerpo de la luminaria, incluyendo la pantalla, es decir, la parte donde la luz pasa hacia el ambiente.
  • Con un jabón suave, quitar las partículas con la mano o una esponja. No use cepillos de fibras o alambre, ni lava-trastos abrasivos, porque provocarán rayones difíciles de reparar.
  • Deje escurrir y seque con un paño seco.
  • Si todavía ve algunas partes dañadas por el sol o con pequeños rayones, vuelva a mojarlo.
  • Con movimientos circulares, aplique pasta dental.
  • Dibujando círculos tanto en el sentido del reloj como completamente al revés, la pasta pulirá suavemente. No haga movimientos lineales porque podrá rayar la pieza.
  • Si mira pequeña incrustación de sarro, utilice un cepillo de dientes que esté a punto de tirar a la basura. Tenga cuidado de no dañar empaques.
  • Enjuague con abundante agua.
  • Vuelva a secar.

Si todavía no se ve perfectamente cristalino el talco o pantalla de la luz tratada, muy probablemente, no se le ha dado mantenimiento constante y será momento en pensar en cambiarlos por unos nuevos.

Recuerde que esas luces sirven para ver en la obscuridad y también son muy útiles para ser vistos por otros motoristas, automovilistas y peatones.